ROMPIENDO MITOS IV: La fiebre y el ejercicio

Hay una corriente, sobre todo entre corredores, que promulga que hacer ejercicio es beneficioso si tienes fiebre, pues baja la temperatura corporal.
Desde Danmar Fisioterapia vamos a intentar romper este mito.

En efecto, el ejercicio puede hacer que baje la fiebre debido al sudor. ¿Y cómo vamos a romper un mito que dice que el ejercicio es bueno porque nos hace sudar y así bajamos la fiebre? Muy fácil.

Vamos a empezar diciendo que la fiebre es un mecanismo de defensa del cuerpo hacia un ataque, normalmente causado por una infección (virus, bacterias, hongos…) pero que también puede ser no infecciosa (insolación, autoinmune, lesión neural, síndrome de abstinencia, consumo de drogas…). En sí, la fiebre es un síndrome que tiene varios signos y síntomas, entre ellos, la hipertermia o lo que denominamos fiebre en su conjunto, que es una temperatura del cuerpo por encima de los 38° (o 37´5° según otro baremos). Pero la fiebre también conlleva un aumento del pulso cardiaco, mayor coagulación sanguínea, alteración de la respiración, etc.
La fiebre ha de controlarse, pero hay que tener en cuenta que es una forma mediante la cual nuestro sistema inmune intenta tomar ventaja ante un agente invasor, así que, cuidado con ello.

Después de esta breve explicación, volvemos al caso que nos ocupa, si el ejercicio baja la fiebre debido al sudor, ¿por qué decimos que no es beneficioso? El bajar la fiebre se puede realizar de numerosos métodos menos lesivos que el ejercicio (antipiréticos, paños de agua fría, etc.). Y decimos que el ejercicios es LESIVO durante la fiebre porque aumenta el consumo energético, lo que genera más calor. Estamos sometiendo a un cuerpo debilitado a un esfuerzo máximo, lo que siempre puede desencadenar un empeoramiento de la situación. Cuando estamos enfermos, nuestro cuerpo debe centrarse en luchar contra aquello que le está atacando y si estamos mandando “recursos” a otra zona del organismo simplemente por el hecho de hacer ejercicio, no lo estaremos combatiendo al cien por cien.

 

Además, el aumento de frecuencia cardiaca durante la fiebre hace que podamos rendir menos en ejercicios de resistencia. Así mismo, el cuerpo no va a poder dar el máximo, por lo que entrenar para “mantener” la forma nos supondrá mucho más esfuerzo que en condiciones normales (lo que supone mayor calor generado) y ni de lejos podremos hacer sesiones en las que tengamos como objetivo mejorar marcas.

Intentar reposar y descansar para que cuando el proceso febril termine estemos más recuperados sería la mejor opción. Así mismo, la medicación que recete el médico (antipiréticos, antibióticos, etc.), la hidratación e intentar mantener el cuerpo un poco más frío de lo habitual (paños o duchas frías) son las medidas que debemos tomar… El deporte no está entre ellas.

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