Las tiras de colores (Vendaje Neuromuscular)

Mucha gente que pasa por mi consulta pregunta sobre la verdadera eficacia de “las tiras esas de colores”. Hoy quiero dar mi visión particular al respecto, con algunos datos científicos de estudios realizados y mi experiencia clínica.

El deporte, sobre todo el fútbol, ha puesto en boca de todos el uso del vendaje neuromuscular. Sergio Ramos, Cristiano Ronaldo, Mario Balotelli y, sobre todo, David Beckham, han hecho famoso este tipo de vendaje. He conocido a un compañero que hace muchos años, tenía en su clínica una foto de David Beckham con un kinesiotape, en plan “promoción” del producto. Es muy fácil venderlo cuando le dices a un paciente “te voy a poner lo mismo que a Beckham” o en estos momentos, “lo mismo que a Sergio Ramos”, por poner un ejemplo. La gente queda maravillada, pues le vas a hacer el mismo tratamiento que a un deportista de élite.

Empiezo con un poquito de historia, comentando que este tipo de tratamiento mediante el método de Kinesiotaping©, lo creó el japonés Kenzo Kase en 1979, aunque el vendaje fue desarrollado por él y el Dr. Murai en 1973. En 1989 todo el equipo nacional de Japón de volleyball llevaba kinesiotape para la World Cup. A partir de ahí, el método se fue haciendo cada vez más famoso. En 1995 llega a Estados Unidos y en 1996 a Europa. A Sudamérica llegaría en 1998. En los Juegos Olímpicos de Pekín, en 2008, la jugadora de volley playa Misty May-Treanor, ganó la medalla de oro, llevando un vendaje neuromuscular en el hombro, popularizándolo aún más si cabe. Actualmente, en casi todas las competiciones deportivas podemos ver a algún participante llevando este tipo de vendaje. Todo esto hace que mucha gente ya lo conozca, pero no sepa verdaderamente para qué sirve y qué beneficios tiene, o incluso, si tiene o no beneficios.

 

Misty May-Treanor AFP PHOTO/THOMAS COEX

 

Algunas personas me han llegado a decir “si eso sirve para algo”, es decir, la duda sobre la efectividad del tratamiento con vendaje neuromuscular está presente en la sociedad, en el paciente común que no tiene un conocimiento profundo de la materia y también en algunos profesionales. Sobre el tema se han escrito innumerables artículos, correcciones, revisiones sistemáticas y un sinfín de menciones al caso. Sobre esto, decir que hay algunos artículos (que enlazo a continuación) que indican que el beneficio o los cambios físicos y funcionales, son mínimos. La mayoría de artículos se refieren a cambios muy pequeños, pero en muy pocos de ellos se dice que no haya cambios (tras meses buscando sólo he encontrado dos artículos donde se dice que no se observa ninguna variación). Una de las cosas en las que coinciden la gran mayoría de los artículos es que no tiene ningún efecto secundario o perjudicial. En muy raras excepciones se han dado casos de alergia y los profesionales ya sabemos que antes de poner uno de estos vendajes, debemos realizar una prueba, poniendo un trozo pequeño en una parte del antebrazo (por ejemplo), esperar unos minutos y ver si da reacción.

¿Beneficia entonces el vendaje neuromuscular? Bueno, teniendo en cuenta que no hay ninguna desventaja o ningún efecto negativo a la hora de utilizarlo, cualquier beneficio que podamos obtener, es una ventaja.
No hay que olvidar tampoco el efecto placebo. No estoy nada de acuerdo con dar un placebo a un paciente. Sólo utilizo en mis tratamientos técnicas que están probadas y documentadas, sobre las que he estudiado, que me han convencido y me han parecido eficaces, y que después de poner en práctica con alguno de mis pacientes, he visto que daban resultados positivos, pero el efecto placebo está ahí. Hay técnicas que por más eficaces que sean, pueden no dar un beneficio real a un paciente, pero que en cambio, él sí perciba una mejora debido al efecto placebo de haber sido tratado. Y con esto, repito, quiero que quede claro que no estoy a favor de tratamientos placebo, pero sí soy consciente que ese efecto existe.

En mi experiencia, sobre todo en deportiva, he utilizado bastante esta técnica, si bien a nivel particular, en personas que no se dedican al deporte de manera profesional, no lo he usado tanto. Quizá porque para un deportista, el pequeñísimo beneficio que supone el vendaje neuromuscular, sí pueda notarlo y considerarlo como una mejora o una ventaja, mientras que en el día a día de cualquier no profesional del deporte, ese ligero beneficio puede pasar desapercibido. El conocimiento de su propio cuerpo que tiene un deportista profesional supera con creces el que tiene una persona que no haga deporte a nivel competitivo, de ahí, que las leves variaciones que pueda generar este producto, sí puedan ser notadas por unos y no tanto por otros. Una décima de segundo más, diez milímetros más o un newton más de fuerza puede suponer una ventaja y una variación en un deportista mientras que una persona normal no notaría la diferencia.
Ante todo, y aprovechando este breve texto para comentarlo, como pacientes, preguntar siempre sobre los efectos de un tratamiento. Un buen terapeuta, estará encantado de contestar todas las dudas que tengáis respecto a cualquier tipo de terapia. Como terapeutas, comentaros que siempre, siempre, siempre, reviséis estudios, os informéis, practiquéis y discutáis cualquier tipo de terapia, pues os hará tener un mejor conocimiento de la misma, os hará ser mejores, os hará ser más analíticos y más plurales, os hará tener un mayor repertorio de tratamientos y siempre, siempre, siempre, aprenderéis algo nuevo.

ESTUDIOS:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18591761

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22530190

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25595290

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